Las cadenas de supermercados alemanas Aldi y Lidl han anunciado esta mañana reducciones generalizadas de precios en productos básicos, desde el papel hygiénico hasta la mantequilla y el aceite de cocina, pasando por el cleanere, la miel y otros productos comunes en la cesta de la compra. A partir de este fin de semana, Aldi reducirá los precios de “muchos productos hasta en un 24 por ciento”, ha comunicado la compañía.
El foco principal de esta medida estará en las marcas propias, aunque extenderá esa política también a otras marcas. Lidl también anunció reducciones de precios para un total de 39 artículos de la marca Propia que coinciden con los que rebaja su competidor. De esta manera esperan contribuir, tirando de sus propios márgenes, a que la inflación alemana logre ir bajando.
En este momentolos datos de junio no ofrecen tregua. La inflación ha aumentado es mi en cinco de los mayores estados federados alemanes, según los datos preliminares publicados por la oficina Federal de Estadístima. La presión inflacionaria aumentó un 6,2% en Renania del Norte-Westfalia y Baviera, pero aumentó un 6,7% en Brandenburgo, un 6,1% en Hesse y un 6,9% en Baden-Württemberg. En mayo, la tasa de inflación de este quinto estado, de los 16 que componen Alemania, se sitúa entre el 5,7% y el 6,6%.
Los datos de Alemania, la mayor economía de la Eurozona, llegan en un momento en el que el Banco Central Europeo seguía buscando evidencias de que la inflación se ha revertido. Y el dato alemán no permite muchas alegrías.
«Dados que están tomando medidas contra la inflación desde hace un año, pero no veo ningún resultado», protestó Helga, cliente de Aldi en el centro de Berlín, «el mismo supermercado y el mismo presupuesto, pero cada semana salgo con la bolsa más vacía… por eso creo que todas esas medidas están fracasando y que solo nos queda la esperanza de que los supermercados tomen la iniciativa de bajar los precios.
En junio del año pasado, en un intentar contrarrestar el aumento de la preciosa energía, el gobierno alemán reduce el impuesto sobre el combustible e introduce un billete que permite viajar en transporte público por todo el país por 9 euros por 9 euros.
Como resultado, la inflación alemana cayó en junio de 2022. Ahora se espera un incremento interanual en junio de 2023, debido al efecto base de precios mas bajos desde hace un año ya las medidas de alivio del gobierno. La fecha definitiva se dará a conocer el viernes, pero en el Ministerio de Economía se sospecha un efecto significativo.
Un nuevo billete de viaje subvencionado cubre ahora todo el transporte público local por 49 euros al mes, bastante más alto que el billete de viaje de 9 euros vigente durante los meses de verano del año pasado. Durante este lapso de tiempo, el BCE sufrió las pérdidas en un récord de 400 puntos básicos y se espera que las haga en julio y septiembre, pero la restricción de la política monetaria de Frankfurt no se estará teniendo en la cesta de la compra alemana. los efectos que cabia esperar.
La inflación obstinadamente alta es, de hecho, uno de los mayores problemas de la economía alemana: abrumado particularmente a las personas de bajos ingresos y ha empujado a mínimos históricos los índices de clima de consumo. Por eso los supermercados entienden que involucrarse en la solución del problema es lo más encomiable a largo plazo.


