lunes, mayo 20

FCAS, el caza europeo del futuro: 8.000 millones para empezar

Fue en diciembre cuando se produce la fumata blanca. Por un lado, Francia con Dassault Aviation y, por otro, Alemania con Airbus Defense resolvieron sus diferencias –relacionadas con la autoría de diseño y las posibilidades de exportación, principalmente– para dar luz verde al mayor programa de la industria de defensa en Europa: el FCAS (Futuro Sistema Aéreo de Combate, más siglas en inglés)como se conoce al futuro caza llamado a substituido a las flotas de Eurofighter y Rafale en los ejércitos alemán, español y francés.

España, además de estas disputas finales entre las empresas aeronáuticas, no faltó a la cita y rubricó el contrato con la empresa tecnológica Indra como empresa coordinadora en lo que respeta a los intereses españoles.

Precisamente la elección de Indra, con una participación del 27,99% de SEPI, como empresa tractora para España responde al interés del Ministerio de Defensa (y también de Industria) de alumbrar un ‘gran campeón’ español de la industria de la Defensa, sobre todo, en lo que respecta al subsector de sistemas, sensores…

Al 33% cada país. Esa es la premisa de participación en bandas muy de un proyecto que prevé alumbrar no sólo un avión de combate, sino un sistema de sistemas capaz de interconectar diferentes plataformas militares (aviones, barcos, drones, vehículos blindados…) con mando y control , tecnología de big data, nube de combate…

La presentación de este primer gran contrato firmado en diciembre tuvo lugar el 28 de abril en el Cuartel General del Ejército del Aire. Todo un apoyo de Francia y Alemania a la decisión de España en pie de igualdad y desde el inicio.

Fueron los ministros de Defensa de los tres pays –boris pistorius, Sébastien Lecornu allá Margarita Robles– Los que presentaron a los medios de comunicación y representantes de la industria las líneas maestras de un proyecto que resultó grabado en su alza definitiva en los 100.000 millones de euros con un plazo estimado entre 2040 y 2045. Se trata de un contrato inicial de 8.000 millones de euros, de los que España tiene hay unos 2.500.

Como expuso la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarceen esa presentación: «La inversión en defensa es inversión en mantenimiento de la paz, libertad, seguridad, y valores democráticos. También es inversión que trae consigo riqueza, empleo, cohesión territorial y social».

Sí que en España el impacto inmediato del proyecto FCAS estima en 1.000 empleos directos de alta cualificación, de los cuales unos 400 serían en Indra.

Liderazgo de Indra

Junto a la tecnológica española y Airbus Defence -con instalaciones en Sevilla y Getafe, que fabricarán FCAS, además de Eurofighter-, en este programa participarán otras empresas españolas como ITP Aero, Sener, Tecnobit o GMV.

Por parte de Indra, se firmó un contrato inicial de 600 millones para iniciar la andadura en el marco de la nueva fase de desmantelamiento, la 1B, del Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS).

La compañía española es la encargada a nivel mundial de liderar dentro del programa el pilar de Sensores y tendrá a la francesa Thales y al consorcio alemán FCMS como principales.

“Este pilar está llamado a revolucionar el sector con una conjunto de sensores multiplataforma en rojo que ofrecerá capacidad y servicios colaborativos que multiplicarán el valor de los datos y contribuirán al éxito de la misión”, explica fuentes de la compañía.

En el pilar de la Nube de Combate, Indra es líder nacional y trabajará con Airbus DS Alemania, como contratista principal, incluyendo a Thales como socio-desfile del desarrollo conjunto del elemento habilitador clave del concepto de Sistema de Sistemas que permite capacidades colaborativas sin precedentes entre las plataformas.

The transverse pillars, encargados de la definición y selección de la arquitectura final a nivel Sistema de Sistemas (NGWS), así como todo el proceso de demostración y validación global a nivel NGWS, son colisionados internacionalmente por Indra, Dassault Aviation y Airbus DS Alemania.

Finalmente, Indra vinculará internacionalmente junto con el restaurante de co-contratistas del programa la definición y uso de un entorno digital seguro para información clasificada de trabajo colaborativo para el programa.

Por su parte, Airbus DS España ha asegurado a nivel nacional la participación en el diseño y construcción del avión de combate ya nivel internacional un pilar tecnológico enfocado en tecnologías de baja observabilidad; la española ITP Aero líder a nivel nacional el Motor del avión del NGF; y SATNUS, consorcio constituido por las empresas españolas GMV, Sener y Tecnobit, vinculará la participación nacional en el pilar de Remote Carriers y Manned-Unmanned Teaming, destinado a desarrollar tecnologías de lanzamiento de aviones no tripulados.

“La firma de este contrato supone un éxito compartido: la industria española ha consolidado una posición igualitaria tanto en lo relativo a la cantidad como a la calidad del trabajo que abordarán las industrias de Francia y Alemania. Esta importante participación dará un fuerte impulso a todo el tejido empresarial e innovador español, ya que requerirá la incorporación al proyecto de pymes, universidades, centros tecnológicos y de investigación de todo el territorio”, indican desde Indra.

Defensa reprograma el 8×8 con 420 millones más

La entrada en operatividad del nuevo vehículo blindado 8×8 del Ejército de Tierra aún no tiene fecha. Todo ello a pesar de que a finales de diciembre hubo “una ceremonia de entrega” en la que se entregaron los primeros siete vehículos al Ejército. Aún está por ver si podrá desfilar en el Día de las Fuerzas Armadas el próximo 3 de junio, aunque sea sin haber entrado operativos al cien por cien.

La UTE Tess Defense, formada por Santa Bárbara Sistemas (General Dynamics European Land Systems), Indra, Sapa y Escribano es la encargada de llevar a buen puerto un programa que dotará de 348 vehículos en una primera fase.

El último informe sobrio está previsto que aumente en el Consejo de Ministros del pasado 18 de abril en el que el Ministerio de Hacienda aprobó aumentar hasta los 420 millones y la tecnología del gas, que hay 2.000 millones. Es un programa que ha sufrido múltiples retrasos.

Fragatas F-110: nuevo salto de Navantia y la Armada

La clase Bonifaz de la Armada Española, también conocida como F-110, inició su andadura en abril de 2022 con el primer corte de chapa en el astillero de Ferrol de Navantia. Hablamos del proyecto de construcción naval más importante de Navantia en este momento, sobrio todo, se ve que la construcción del submarino S-80 está encarrilada y con las primeras pruebas realizándose.

Fue 29 de marzo de 2019 hasta Gobierno dio luz verde al contrato para construir cinco nuevas fragatas F-110 por una importación de 4.317 millones de euros. Para su construcción se constituyó la UTE Protec 110constituida por Navantia e Indra, compañía esta última que integrará la mayor parte de sistemas a bordo del buque.

El calendario de pagos se inició en el año 2019, concluyendo en el año 2032. La entrega de la primera unidad está prevista para el año 2026, y la última para el año 2031.

La clase Bonifaz de la Armada Española, también diseñada como F-110, arrancó el andadura en abril de 2022 con el primer corte de chapa en el astillero de Ferrol de Navantia

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Guerra asimétrica, seguridad marítima, proyección del poder naval, helicóptero, cooperación militar-civil, flexibilidad en el uso, propulsión híbrida y espacio para vehículos no tripulados, algunas de las características reveladas por la Armada. “Un diseño para alta mar, pero también para litoral”.

Estas fragatas están pensadas para sustituir a las actuales de la clase F-80. Tal y llegó a triunfar en la construcción de la F-100, el trabajo de la mano entre Navantia y la Armada es clave.

Incorporar tecnología de primer nivel como el radar primario en banda S que Indra desarrolla con la estadounidense Lockheed Martin, lo que consigue una capacidad de vigilancia aérea y de apoyo en el combate antiaéreo de máximo nivel. También tenderá a un sistema de combate más ‘made in Spain’ con el desarrollo tecnológico del Scomba.

El astillero espera generar unos 7.000 nuevos puestos de trabajo con la construcción de cinco nuevos edificios que, por derecho propio, podrían servir de modelo para exportar como sucesor del F-100 para Noruega o Australia.