lunes, marzo 4

Escrivá cita de urgencia a los sindicatos y negociará para evitar la huelga en la Seguridad Social

Para evitar una huelga histórica en la Seguridad Social se ha convertido ahora en el objetivo numero uno del Ministro José Luis Escrivá. Las embajadas centrales fueron citadas a un encuentro de urgencia en el que ha ofrecido diálogo para frenar los paros y la huelga convocada para protestar por el déficit de atención, protestas que llegan en un momento delicado para el Gobierno, con una campaña electoral en marcha.

“Apreciamos la voluntad de la Seguridad Social y pensamos que si concreta su oferta pudimos llegar a un acuerdo bueno para los trabajadores y para la ciudadanía que permita superar el conflicto”, aseguran fuentes sindicales a este diario. Sin embargo las mismas fuentes son tajantes: “Queremos tener la seguridad que lo que se anuncia se cumple. No hay firmaremos un cheque en blanco“. Precisan que los contactos continuarán durante el fin de semana para fijar un calendario de negociaciones y que mantendrán las protestas.

Previamente, las centrale dieron detalles parciales de los paros convocados todos los viernes de 10.30 a 11.30 horas en la Seguridad Social y de la Huelga de 24 horas previstas para el 7 de septiembre en los centros afectados de las Entidades Gestoras y Servicios Comunes de las organizaciones.

Como ha venido informando este diario, las movilizaciones de los sindicatos se Producen después del caos de ciudades y de gestión que sufre la Seguridad Social, una administración que ha destacado siempre por el buen trato a los ciudadanos y por una gestión impecable. Ahora, el system está en sus horas más bajas y con un déficit de atención que llegó hasta el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, que afeó al ministro su pésima gestión y el instó à mjorar la atención a los ciudadanos.

Más trabajo, efectivo menos

El caos en las citas se ha inquistado y ha hecho florecer comercio paralelo de compra y venta de citas, tal y como adelantó ABC, además de encender a los funcionarios. En años diez la plantilla ha pasado de 36.000 a 26.000 y hoy la edad media es de 60 años. Hay 10,000 menos trabajadores, pero el trabajo se ha multiplicado para estos funcionarios, encargados de gestionar y administrar todas las prestaciones del sistema, entre ellas casi diez millones de pensiones contributivas y decenas de subsidios y ayudas, además del ingreso mínimo vital. Como resultado de la pérdida de personal, el año pasado se dejó de esperar cuatro millones de llamadas, tal y como adelantó este diario.

La última de las medidas de Escrivá ha sido ofrecida seis euros por cita a los funcionarios que deciden trabajar en horas extra para agilizar los procesos de atención a los ciudadanos. Todo ello a la espera de que s’incorporaten los 2,000 interinos que prometieron a los sindicatos, ahora en pie de guerra. Estos quejan de qu’convocar más trabajo temporal excluyen la tasa hasta el 18 % en la administración, y que el titular de la Seguridad Social camina con estas decisiones en contra de las directivas europeas.

Las sindicales sindicales recuerdan los «los reiterados incumplimientos de leyes y acuerdos en vigor», y en términos concretos la negociación pendiente desde 2008 de negociar unas bases comunes para la la negociación colectiva en concursos generales y específicos de méritos para el ámbito de las Entidades Gestoras y Servicios Comunes. También protestante por la negativa de la Seguridad Social a implantar el teletrabajo, tal y como ocurrió en mayo de 2022 por el Consejo de Ministro para todas las administraciones. Recuerdan que mientras el ministro presume en sede parlamentaria de l’eficaz labor realizada durante la pandemia por los funcionarios desde sus domicilios, «con nuestros teléfonos, internet y computadoras» ahora «nos niega el trabajo a distancia, después de haber adquirido 25.000 portátiles ordenadores».

Además, piden al ministro de Seguridad Social que cumpla con el acuerdo suscrito en el año 2018 y revise los plus de productividad que se pagan del personal de la Seguridad Social. Explican a ABC que dada la carga de trabajo, tanto en la atención al público, telefónica, telemática o de gestión, urge incentivar al personal.