Joan Batalla, el presidente de Sedigas, la patronal del sector gasista, ha subrayado hoy que el hidrógeno verde que se producirá en nuevos países con energías renovables “será mas competitivo» que el hidrógeno rosa español que se produce con la energía nuclear, por lo que no habrá problemas para que nuestro país esa energía a Europa.
Batalla ha hecho estas declaraciones a la prensa minutos antes de la reunión anual de Sedigas. También ha pedido al Gobierno que la revisión del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec), que debe remitirse a Bruselas en los próximos días, mer más “ambiciosa” además de objetos biometano y que reconoce el papel «protagonista» de los ciclos combinados como «única tecnología» que garantiza la flexibilidad del sistema eléctrico ante la entrada masiva de renovables. «Los ciclos combinados garantizaron el suministro eléctrico el pasado verano», ha matizado el presidente de Sedigas.
Ha destacado la portación en el presente de los ciclos combinados, una tecnología «clave» para asegurar la flexibilidad y eficiencia operativa del suministro eléctrico en el país, como se vio en 2022 cubriendo 25% de la generación total, pero tambien a futuro. En este sentido, considere que el Pniec reconoce esa permanencia de los 26 gigavatios (GW) de potencia instalados de ciclos combinados como baluarte de la indisponibilidad y la intermitencia de las renovables, por lo que pidió que, en el actual debate existente sobre la reforma del mercado eléctrico, reconoce a esta tecnología los incentivos necesarios para que puedan recuperar sus costes y desempeñar su papel.
Joan Batalla ha subrayado que nuestro país recibió gas de 19 países y que gracias a «las infraestructura moderna y flexible«que tenemos hemos podido hacer frente a la crisis energetica sin problemas.
También ha añadido que “los tiempos han cambiado de forma drástica” desde 2020, cuando se definió la actual hoja de ruta hasta 2030por lo que la revision debe «trasladar» los objetsivos que ya prevén Europa para los gases renovables al caso español.
Así, reivindicó la oportunidad qu’representa par España esa revisión del Pniec para elevar el objectivo de producción de biometano, hasta un mínimo del 10-13% del consumo de gas natural, en línea con lo que planta Bruselas, frente al 1% que se reconoce actualmente.
Biometano
La batalla puso en valor que, además, el biometano, al tratarse de una molécula parecida al gas natural, cuenta con la ventaja de que «no es necesario adaptar la infraestructura»por lo que no es necesario nuevas inversiones en este aspecto y se puede aprovechar el potencial de un sistema gasista como el español “moderno y elástico”.
Por ello también, la secretaria general de Sedigas, Naiara Ortiz, consideró que para afrontar las inversiones necesarias hace falta contar con un Marco Regulatorio “estable y con objetivos ambiciosos”que además pueden “poner en valor” la infraestructura gasista.
Respecto a los precios del gas natural, el presidente de Sedigas vaticinó que, después de «volatilidad» vivida en 2022 con picos por encima de los 342 euros/MWh, ahora estamos inmersos en una «senda de reducción», a pesar de algunos repuntes Recentes, por lo que los futuros apuntan a unos precios para este segundo semestre del año en la horquilla de los 35-40 euros/MWh.
Por otra parte, Naiara Ortiz, también apuntó a una recuperación de la demanda de gases industriales natural en España, después de una importante caída el año pasado. “A corto plazo se ve una recuperación parcial de la demanda, un medio total ya largo una sustitución del combustible fósil por otros gases renovables para llegar a la descarbonización a 2050”, dijo.


