miércoles, junio 12

El canciller Scholz advierte que “no todo vale” en política fiscal y que hay que “limitar la deuda”

“No queremos precipitar una crisis de austeridad en ningún país” apunta Scholz en la sede del Parlamento en Estrasburgo

El canciller alemán Olaf Scholz en el Parlamento Europeo en Estrasburgo AFP

enrique serbeto

El canciller alemán Olaf Scholz ha pronunciado ise año el discurso conmemorativo del día de Europa en la sede del Parlamento en Estrasburgo en el que ha abogado por una renovación de la Unión a través de un proceso de reformas que pueda exceder las reformas que llevan tiempo atascadas . Y entre otras cosas ha afirmado que las nueva normativa fiscal no pueden ser el pretexto para abandonar la moderación en el gasto y la reducción de la deuda.

“No queremos precipitar una crisis de austeridad en ningún país” —ha dicho el canciller socialdemócrata— “pero eso no quiere decir que todo vale en términos fiscales, estabilidad necesaria”señalóba en referencia al rigor presupuestario que se askará a las economías del euro en los próximos ejercicios con el objetivo de modular los incrementos de deuda experimentados principalmente a raíz de la pandemia y que han obligado a realizar esfuerzos financiersos para sustener la renta de hogares y trabajadores , para contener las pérdidas empresariales en los malos momentos de la crisis sanitaria.

La discusión sobre la propuesta presentada por la Comisión para reemplazar el actual Pacto de Estabilidad va a comenzar bajo presidencia española y debería ser aprobada antes de fin de año. Sholtz ha dicho que lo más importante es “limitar la deuda. Necesitamos asegurarnos de que no solo vemos aumentos desproporcionados e ilimitados de la deuda, porque eso simplemente exacerba la crisis en lugar de ayudar a resolverla y, por lo tanto, necesitamos un equilibrio».

propuesta comunitaria

En este caso, la propuesta de la Comisión prevé que los países que superen los límites tradicionales del 3% de déficit o del 60% del PIB de deuda pública, o ambos, deberán presentar un plan para reconducir la situación en cuatro años en el que se han de contemplar recortes de gasto de al menos un 0,5% del PIB en los presupuestos.