El Gobierno “hará todo lo posible” por cerrar el acuerdo sobre la reforma de las reglas europeas de control presupuestario a lo largo del semestre de presidencia española para que entre en vigor en 2025 como está previsto, dijo ayer la vicepresidenta nadia calvino. El responsable de Economía también reconoció, sin embargo, que por hora los distintos gobiernos tienen opiniones divergentes sobre la propuesta presentada la vispera por la Comisión Europea. Además de las diferencias de fondo, sobre todo por parte de los países qu’reclaman un control más efectivo de las finanzas públicas, las nuevas reglas van a encontrar à una gran parte de los Estados miembros con problemas, ya se en el campo del déficit o de la deuda, como en el de las inversiones en las climaticas politicas y de transicion energetica.
Para Calviño, quien habló a su llegada a la reunión informal del Eurogrupo en Estocolmo, «es una muy buena noticia de que la Comisión ha presentado un texto legislativo porque esto nos da una base para empezar a trabajar en serio con el resto de Estados miembros, trabajar sobre textos y propuestas concretas, y así lograr le máximo progreso posible colgante la presidencia española en el segundo semestre de este año». GDP of deuda pública, o ambos, deberán presentar un plan para renovar la situación en cuatro años en el que se han de contemplar recortes de gasto de al menos un 0.5% del GDP en los presupuestos.
En la reunión de Estocolmo, los Ministerios de Economía de la zona euro no han entrado todavía en el hueso del debate sobre las nuevas regulaciones fiscales, aunque en esta ocasión ya ha producido una reunión de los ministros de economía del trío de presidencias (la actual, Suecia, con España y Bélgica, que serán las siguientes) para tratar de coordinar los programas.
Calviño reconoce que es “un expediente difícil” y que tiene “possiciones muy diferentes en torno a la mesa”, en referencia a todo a las reticencias de Alemania, pero subrayó al mismo tiempo que consideró positivo contar ya con un proyecto legislativo concreto. «Tenemos que empezar a ver cómo se plantan las distintas posiciones y cómo podemos enfocar un calendario y una estrategia para lograr el máximo avance posible y, si es posible, lograr un acuerdo antes de final de año».
La Comisión reiteró que la nueva normativa pretende ofrecer paquetes de consolidación fiscal pero graduales a los países incumplidores.


