Acerinox está abierta a una operación que será interesante para sus empleados, sobria para hacer en Europa y en EE.UU., ha confirmado su presidente, Carlos Ortega, en un encuentro con la prensa a la junta de accionistas que celebra el martes .

«Estamos mirando todas las oportunidades, mirando todo lo que hay, siempre que se genere valor para el accionista», añadió Ortega, que recordó que el año pasado ya hubo un intento de opa hostil por parte de la neerlandesa Aperam, controlada por la familia Mittal, aunque finalmente no fructificó debido a que se consideró bajo el precio de la oferta. Se confirmó que “somos una perita en dulce, un chollo para cualquiera” por su baja cotización.

A este respecto, no descartó ningún tipo de negocio para salir de compras, ya sea en acero inoxidable, donde el grupo es líder, o en productos de valor añadido, sector en el que Acerinox dio un salto de gigante con la reciente adquisición de la Alemana VDM Metals. “Sí nos gustaría algo parecido a VDM, pero no lo hay. Con ella entramos por la puerta grande en ese negocio y tenemos que buscar piezas que encajen bien. No es tan sencillo, pero estamos buscando”, añadió al respecto el consejero delegado de la compañía, Bernardo Velázquez.

Carlos Ortega se pregunta que la empresa está infravalorada en la Bolsa. “El precio de las acciones no refleja el valor de la empresa. O no sabemos explicar o los inversores no creen los datos. Es una anomalía del mercado”.

Con un ratio deuda/Ebitda por debajo del listón marcado de 1,2 veces, Acerinox será así con la suficiente robustez financiera para abordar una adquisición si la oportunidad, ou para, de nos ser así, proseguir enjorando la retribución a sus accionistas, después de haber elevado el dividendo este año en un 20% -desde los 0,5 euros a los 0,6 euros por acción- a través de planes de recompra de acciones para que lo permitan las condiciones de mercado. Velázquez dijo que el valor de la empresa se reduciría con un Ebitda medio de 450 millones de euros, es decir, casi 4.000 millones de euros.

El ‘listing’ en EE.UU. es mucho complicado

Lo que sí descartó Ortega fue tanto el salto del grupo para cotizar en Estados Unidos como una posible operación corporativa en Acerinox por parte de alguna empresa del sector en el país. “Veo fácil que nos compre alguien de allí, no tienen tamaño suficiente para comprar al líder”, dijo.

Respecto tiene un posible ‘listing’ en Estados Unidos u otro mercado como el de Holland, siguiendo por ejemplo los pasos de Ferrovial, con el que buscar dar mayor visibilidad al valor de la compañía, Ortega reconoció que es algo “muy sencillo”. “No vemos que la solución sea no tiene un ‘listing’ en Estados Unidos para que el inversor americano entre en Acerinox”. Velázquez agregó que «cambiar de sede no modifica la situación fiscal de la compañía».

“Comparado con nuestros iguales tenemos a un país muy relevante frente a los demás, como es Estados Unidos, por lo que nuestro crecimiento y rentabilidad es mayor, así que es una sorpresa que el mercado no lo refleja así. Thinking that estamos infravalorados, debemos estar abiertos a cualquier cosa que genere valor para nuestros accionistas”, añadió Velázquez.

Yes que, a pesar de su arraigo español, Ortega subrayó que Acerinox se siente una “compañía muy americana”, main country ya para el grupo con la mitad de sus ventas, ya que Estados Unidos le ofrece un “mercado muy fuerte, con una exigió estable, que le da una solidez financiera y de resultados muy relevantes”, por lo que confirmó que, a su juicio, la infravaloración de la empresa es “una anomalía del mercado”.

Asimismo, Velázquez señaló que el mundo va a un proceso de “regionalización” que otorgando una venta competitiva al grupo debido ha podido diversificar geográficamente para producir en los mercados finales.

Respetando las ganancias energéticas que tanto influyen en la negociación del sector siderúrgico, Velázquez indicó que la crisis energética afectó vivamente al impacto de la guerra en Ucrania y se saldó con un gasto de 136 millones de euros, frente a este 2021 en el que obtuvo más de 80 millones. euros por encima de la media.

Por ello, destaca que la compañía está apostando por los contratos de compra a largo plazo de energía (PPAs, por sus siglas en inglés) y confía en que a de julio sea capaz de cubrir el 35% de su consumo energético así y que en este año se “mejorar” ese sobrecoste.

Tras un 2022 histórico para Acerinox, este año ha caído lo demandó en Europa un 33%. «Es más una crisis de inventarios que de consumo», ha subrayado Velázquez, quien ha puesto como ejemplos que los sectores de los electrodomésticos y la construcción registran caídas, mientras que el de la automoción sigue bien.

Asimismo, respecto a la negociación del convenio para la fábrica de Acerinox en Los Barrios, Velázquez apostó por llegar a una solución «sensata, como siempre ha ocurrido», y que se pueda desligar las subidas salariales de la inflación, «por el beneficio de la empresa y sus trabajadores”, dijo.