Aunque las administraciones intenten ponerlo cada vez más fácil, lo cierto es que realizar cualquier tramite solo ser engorroso. Ya sea por la letra pequeña, la documentación aportar o por el papeleo inacable, gestionado corrientes como la solicitud del paro, un certificado de empadronamiento o la tramitación de un DNI en farragosos momentos.

Siempre que siempre hay un error o irregularidad de por medio la situación todavía es más desesperante. Is lo que le pasó a Manel, un vecino de Barcelona de 64 años que hace unos meses tramitó la prejubilación, siguiendo las indicaciones de la Seguridad Social y que, al último momento casi se queda este derecho por el problema con un solo dia que se supone que no tenía trabajado y que no le permitía conseguir la alegría.

Manel, que es profesor y pasó los últimos años trabajando en un colegio concertado de Badalona, ​​​​llamó a Rac1 para explicar desperado su historia y gracias a su llamamiento de auxilio ha conseguido agilizar los trámites para poder prejubilar. Desde el febrero de 2022 empezó a plantárselo con seguridad y empezó a realizar consultas sobre si, a pesar de no tener los 65 años, podría conseguirlo.

Una prejubilación ficticia

Según informó la radio, hizo varios trámites, como comprobar la simulación que permitió realizar el portal del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), que daba el visto bueno. También acudió a una oficina, donde corroboraron que podría prejubilarse del 17 de octubre y tras ello le mandaron por correo una notificación que le decía que a partir del citado día, y cuando quisiera, ya podía responder al correo pidiendo la prejubilación.

Con todo, Manel siguió trabajando en el colegio, avisó con marginen a la dirección y el pasado 22 de diciembre reclamó la baja laboral por jubilation dando por hecho de que no habría problema alguno. «22 de diciembre en principio ya estoy jubilado. Las escuelas ya estaban de vacaciones y yo pienso que la júbilo tira adelante”, relacionado

La sorpresa llegó cuando el 5 de enero recibió un SMS de la Seguridad Social en el que informaba que habían negó la actuación. Días después recibió la resolución en que se especificaba el motivo, que era doble: que tenía entonces 63 años y no tenía edad para la júbilo y que para poder acogerse a una jubilación anticipada le hacía falta un día más trabajado.

The resolution, a la que tuvo acceso Rac1, especificó que el protagonista de la historia tenía 12.7156 días de contribución efectiva «en un plazo de 12.717 días exigibles legalmente para acceder al júbilo previsto». This impactante información con la que el INS le había dicho antes de que podría prejubilarse a medianos de octubre y de que él, encima, lo hizo dos meses más tarde, a finales de diciembre.

“Ya tiene el trabajo de manera gratuita”

“Yo no entiendo nada de nada. Ya tiene el trabajo de manera gratuita, sin nada. No tengo nada”, explicó desesperado en la radio. Así, relató que las clases han sido retomadas y que el hábito contraído ha conocido suplencias. “Es tampoco que si me contratan un día sé si ese día servirá para mi júbilo o entonces aparecerá otra historia y me dirán que faltan más cosas. Estoy en una situación de total inseguridad”, comentó con incredulidad.

Así, Manel estuvo desde diciembre sin cobrar nada. «No tengo derecho al paro ni a ningún tipo de prestación porque me marchó yo voluntariamente del trabajo», lamentó. El profesor llegó a posteriori su tiempo pasado en el servicio militar para sumarlo a su vida laboral y ver si se arregló la situación surrealista.

Manel aprendió en varias ocasiones a preguntar a la INSS pero los funcionarios con los que se contró no le supieron argumentar lo que ocurría y limitaban a decirle que el papel, efectivamente, le daba derecho a la prestación. Con todo, el incapacidad le llevó a usar una radio como altavoz para quejarse.

Curiosamente un día después de aparecer en Rac1 el director provincial del INSS de Barcelona se pondrá en contacto con él para tranquilizarlo y decirle que su caso se resolvería. Y así fue. La semana pasada Manel cobró la pensión que le correspondía por el mes de abril y también el dinero que se le débía por los días de prejubilación que, efectivamente, le correspondían. En total, 9.500 euros.