Una maleta azul da vueltas, olvidada, en la cinta de un aeropuerto. Como dictara el efecto mariposa, esa putadita cotidiana desata en Bocabesada (Espasa) un cicln transatlntico de consecuencias imprevisibles. Quiz por eso ver aparecer a Juan del Val en Barajas con un maletn negro genera cierto respiro. Novelista, colaborador televisivo y celebrity patria desde antes incluso de todo lo dems, le gusta perderse en el anonimato que le brinda Nueva York para escribir, para pensar; en fin, para vivir, sin ms.

Y sin embargo, el plan no siempre sale bien. Podemos hacernos una foto contigo?. Liliana y Carlos emergen de detrs de un macizo de flores en una de las cuestecitas de Little Island, un conjunto de islas artificiales convertidas en jardn junto al distrito neoyorquino de Meatpacking, uno de esos lugares fetiche que se reflejan en las pupilas del gua Juan del Val. Somos muy fans, sobre todo de El Polmico, se justifican los turistas almerienses, mvil en mano, prestos a llevarse un souvenir. Liliana apunta, por lo bajini: Es ms guapo en persona que en la televisin. Su marido asiente.

La pareja no ser ni mucho menos la ltima en buscar el selfie en los tres das y dos noches que pasamos con l en la ciudad de los rascacielos recorriendo sus rincones favoritos, esos que pueblan las pginas de su nueva novela, que ver la luz el prximo mircoles. La realidad no suele ser tan plcida como la ficcin.

Cuando Juan del Val se adentra en el centro de Manhattan desaparecen los discursos catdicos cargados de sarcasmo, la escritura descarnada, la irona en cada frase. Desaparece el escritor y aparece el cinfilo. Ves ese quiosco, bajo el Radio City? Ah descubren Al Pacino y Diane Keaton la muerte de don Vito Corleone en la portada de un peridico, apunta en un paseo nocturno. Al da siguiente, mientras empuja la puerta del bistrot donde comeremos emulando a su protagonista, aunque nosotros sin nimo de impresionar a un ligue, seala: Y en este restaurante arranca Melinda y Melinda, de Woody Allen. Reconoce esquinas de la ciudad en cada pelcula y le gusta pasarse por all un par de veces al ao para revivir escenas mticas. Tambin revisita una y otra vez sus filmes favoritos. Casualidad o no, todos estn ambientados en la ciudad de los rascacielos.

Es en un rincn de ese Pastis alleniano, despus de degustar un croque-monsieur a casi 6.000 km de Pars y de pedir un single, digo… one expresso -que viene a Nueva York a que le dejen en paz queda claro nada ms escuchar su nivel de ingls, lo justo para apaarse-, es en un silloncito esquinero alejado del mundanal ruido donde Juan y Martn, persona y personaje, se funden y se confunden hasta que, a ratos, no se sabe cul de los dos habla.

Yo lo nico que soy realmente es escritor. Todo lo dems son oficios con los que me gano la vida

Hace Juan del Val en Bocabesada un ejercicio de autoficcin que tiene muchsimo de auto y algo menos de ficcin. S, claro, tiene mucho que ver conmigo, reconoce sobre su protagonista. Veamos: Martn Varela es una estrella, colabora en el programa ms visto de la televisin en Espaa y ha escrito una novela exitossima sobre un barrio de ricos de nombre paradisaco que HBO est interesada en llevar a la pantalla. Hasta aqu, todo se corresponde con la realidad. S, tambin lo ltimo: Delparaso ser una serie prximamente.

Juan del Val escribe en un ‘diner’ de Nueva York.

Un da a Martn, soltero y sin hijos, le aplauden una gracia sin gracia y sale del plat vomitando. Se acab. Coge un avin y vuela a Nueva York a escribir su nueva novela, sobre una estrella que colabora en el programa ms visto, que ha escrito una novela exitossima, que tiene mujer y dos hijos… Y as.

Por el camino, echa pestes de los concursos a los que la promocin le obliga a acudir, con especial mencin a Pasapalabra: Aquellos papagayos que se saban el diccionario de memoria le producan un rechazo insuperable. Tambin despotrica de los directivos de televisin, que parecen ocupadsimos pero que no hacen nada. Todo lo anterior lo escupe Martn en Bocabesada y luego piensa en escribirlo en un libro: Siempre puedo decir que es ficcin, que es un personaje.

Mis personajes femeninos suelen tener ms enjundia. Ellos, al final, me salen siempre unos gilipollas

Se ha quedado a gusto…
Ojo, no hay ningn nimo de venganza -levanta las palmas de las manos con gesto inocente. Ser la ltima vez en ms de una hora de conversacin-. Yo lo doy todo en todo lo que hago, pero sobre todo al escribir. No me guardo nada, ningn tipo de sentimiento. Ni de los ms presentables ni de los impresentables, que son los que ms me interesan.
El escritor y comunicador Juan del Val.
El escritor y comunicador Juan del Val, en Nueva York.

En ese juego entre metfora y literalidad en el que hacen equilibrios escritor y personaje, el segundo escribe su nueva novela en pelota picada. Pregunta obligada: S, ha habido momentos en que he escrito completamente desnudo. Me pona en una situacin muy poco confortable que mola bastante. Tiene que ver con una esencia, con un ah estoy yo, sin aditivos. Y por si no hubiera quedado claro, subraya: Verme escribir a m es un espectculo.

Bocabesada es una reflexin sobre la fama, la tele, el amor, el ego, hasta sobre la transexualidad en un momento dado, pero fundamentalmente es una reflexin sobre la literatura y sus artfices. Martn busca escribir la novela con la que se consagrar definitivamente y termina entregndose al naturalismo sin nimo ninguno de trascendencia pero gran xito de ventas.

Hay ms postureo en la televisin o en las letras?
En las letras, sin duda. El mundo de las letras est repleto de gente acomplejada y, aunque parezca paradjico, sin demasiado talento. Es un lugar lleno de egos sin solucionar y enormemente pretenciosos. Todo est ya escrito, todo est ya contado. Hay que ser un poco humilde.
Se siente un poco outsider.
Yo lo nico que soy es escritor. Todo lo dems son oficios con los que me gano la vida. Yo todo el rato estoy escribiendo, vivo de estar atento y luego todo lo que veo me lo llevo a hacer entretenimiento, a un guion o a escribir novelas.
La novela es donde se siente realmente usted.
Efectivamente, es mi voz, donde cuento las cosas que no puedo contar en la tele. Cuando escribo un guion es como si fuera albail y te hiciera un cuarto de bao. Te lo hago como t quieres. Pues una novela es mi propio cuarto de bao: yo lo hago y yo decido.

Nunca digo cosas convenientes, estoy de vuelta del feminismo, del ecologismo y de los derechos LGTBI

Decamos que el protagonista de Bocabesada es Martn, un hombre exitoso, tambin en lo sexual pero algo menos en lo afectivo. Y sin embargo, la voz cantante en la novela la llevan los personajes femeninos. Las mujeres de Juan del Val son fuertes, son valientes, evolucionan a lo largo de la novela.

Ellas son mucho ms profundas que ellos.
La mujer es el nico ser humano con el que me entiendo porque es el nico que me interesa siempre. Los hombres, en general, me caen mal. En mis novelas jams hay un hombre que salve a una mujer, o una mujer que dependa de un hombre. Mucho menos, un prncipe azul. Las mujeres me salen mejor, con ms enjundia. El hombre, al final, siempre me sale un gilipollas.
Sin nimo de hacer spoiler, uno de sus personajes tiene que hacer frente, de repente, a una situacin para la que no est preparado. Y no termina bien. Sinti eso cuando sali de detrs de las cmaras en El Hormiguero?
Yo el sndrome del impostor lo tuve con 20 aos. No haba estudiado, vena de una obra y me met en el mundo del periodismo sin tener ni puta idea. Cagado vivo pero transmitiendo una seguridad que, por supuesto, no tena. Y me sali bien. Cuando lleg la pandemia Pablo [Motos] me pidi que saliera a las tertulias, yo era ms o menos consciente de lo que significaba esa exposicin y acept, pero con una condicin: no decir nunca cosas convenientes. Estoy de vuelta del feminismo, del ecologismo, de los derechos LGTBI. Yo soy capaz de decir cosas inconvenientes, de salir de los lugares comunes, que es lo que hace casi todo el mundo en la tele. Y luego t decides si te parezco un gilipollas o tengo razn.
Hay quien tilda su programa de telebasura.
El entretenimiento en televisin es una cosa muy seria. Esas consideraciones parten de esa supuesta lite intelectual de la izquierda, que en teora est con la gente pero en el fondo la desprecia profundamente. Desprecia lo que les interesa, desprecia lo que leen porque se sienten un escaln por encima. No saben la cantidad de trabajo que lleva escribir fcil, escribir corto, tener dos niveles de lectura: esa fluidez que te entretiene y la reflexin intelectual que subyace.
En ese segundo nivel de lectura deja usted fatal a varios colectivos que le dan de comer. No teme represalias?
A m me gusta provocar, y eso tambin me lo tomo muy en serio. Un artista tiene que removerte, tiene que enfadarte.
Mjese, entonces: quin tiene menos talento, un directivo de televisin o un concursante de Pasapalabra?
Ninguno de los dos ni crea, ni se la juega. Un directivo es un seor temeroso que sale a empatar el partido, nunca apuestan por nada. Y los de los libros son iguales. Es el creativo el que sea la juega, el directivo slo busca conservar su dinero.

El trmino telebasura parte de esa lite intelectual de la izquierda que, en el fondo, desprecia a la gente

Dice Juan del Val que la gente se sorprende mucho cuando llega a sus novelas desde su personaje televisivo: Me dicen joder, pero si eres un to sensible y tierno. Supongo que mis formas son contundentes, voy siempre con esa especie de seguridad que impone un poco, pero yo no soy esa persona. Es fascinante ver la imagen que se transmite en la pantalla.

Mientras lo explica, en la cima del mirador Edge, donde posa pacientemente a 100 pisos sobre Nueva York, empiezan los cuchicheos. Es l, verdad?, pregunta una mujer muy nerviosa al aire. Del Val se acerca, le pregunta su nombre y suelta, sin rodeos: Carmen, me permite hacerme una foto con usted?. Boom, la seora est en el bote. Si hay algo que define a Juan del Val es su capacidad de seduccin, con toda la amplitud de la palabra. Tambin es un seductor su alter ego en Bocabesada. El mismo ttulo de la novela, la imagen de portada, con ese carmn corrido, son una llamada al instinto bsico. Ya sabe, a esa provocacin que lleva consigo quien se apod a s mismo El Polmico.

Sin embargo, si hay algo que todo el mundo sabe de l, lo siga o no lo siga, lo lea o no lo lea, es con quin est casado.

Despus de seis novelas, cuatro en solitario, tras recibir el Premio Primavera, ha dejado ya de ser el marido de Nuria Roca?
Ah, no no, me resisto a dejar de serlo, he vivido muy a gusto y muy cmodo en un discreto segundo plano hasta eso ha cambiado. El insulto ms comn que me han dicho es preguntarme cmo llevaba estar siempre a la sombra de Nuria, yo yo veo ah un machismo demoledor. Tengo el ego muy solucionado. Para repartir entre tres restaurantes, pero perfectamente solucionado.