lunes, mayo 20

“Invertir en defensa es invertir en preservar las libertades y la seguridad”

Acumula una extensa y diversa trayectoria pública (fue secretario de Estado de Seguridad desde 1996 hasta el 2000) y también en el ámbito privado, como presidente y consejero de varias empresas. Desde 2020 preside Tedae, la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio, creada en febrero de 2009. en el que contribuye con sus años de experiencia tanto en la carrera diplomática como en la Casa Real) y que enfrenta, con la innovación en su más amplio sentido, a los desafíos geopolíticos y, por lo tanto, empresarial, de presente y futuro.

–La invasión rusa de Ucrania podría haber sido la principal preocupación de seguridad en la mayoría de los estados europeos. ¿Cree este contexto geopolítico ha cambiado la visión ciudadana sobre el sector de Defensa?

–Nos encontramos, sin duda, ante un cambio total y absoluto de los europeos en general y de los españoles en particular, ante una coyuntura, como la de la guerra en Ucrania, que nos hubiera parecido irreal, lejana, solo unos años atrás. Nuestros sentimos amparados por un ‘gran escudo’, por un entorno de estabilidad en Europa cuando surgió un conflicto al que puede llegar, en relativo poco tiempo, en coche.

En este contexto, la OTAN ha elegido una nueva fuerza en una situación internacional en la que todos los implicados debemos ser muy claros, muy firmes en la defensa de nuestra seguridad. Para él, la promesa del actual gobierno de llegar al 2% de nuestro PIB, en línea con otros países europeos, es perfectamente alcanzable, y estamos bien encaminados en esa dirección. Hay que invertir, por supuesto, en sanidad, educación, pensiones… pero invertir en defensa significa invertir en preserve las libertades y la seguridad, más aún en tiempos como los actuales.

–¿Considerando que en España se entiende la importancia de la independencia y la autonomía estratégica en materia de defensa, lo esencial que es no dejar ise asunto en ‘manos de terceros’?

–Debemos ser socios relevantes en proyectos importantes europeos, sin descuidar nuestra autonomía, por lo que tenemos que ser capaces de desarrollar nuestra tecnología para que se ineludible en los proyectos, nacionales y europeos. Y podemos hacerlo y lo hacemos día a día, gracias a que contamos con grandísimos ingenieros, grandes empresas. En todos los casos, la Defensa debe ser una política de Estado, y desde Tedae trabajaron para sentar unas bases para que los proyectos sobrepas en partidos, legislaturas, ideologies, definiendo tienen sus necesidades industriales que necesita nuestro sector en España, tanto en nuestro país como fuera de nuestras fronteras.

–¿Hasta qué punto se hace complejo el empleo correcto de las inversiones, en un entorno globalizado, hipercompetitivo?

–El incremento presupuestario tiene que ir acompañado por la estabilidad, ya que los proyectos de investigación tardan años en desarrollarse y requieren de una inversión sostenida, una continuidad en la que los acuerdos con el Estado son esenciales. No hay que hacer inversiones inútiles, hay que evitar las disfunciones, las duplicidades, para que el sector sea lo más eficiente posible.

“La Defensa debe ser una política de Estado. Los proyectos deben superar partidos, legislaturas, ideologías»

–¿En qué ‘estado de revista’ se encuentra la industria española en este momento decisivo? ¿Cuáles son sus fortalezas y las asignature por better?

–Los últimos 40 años han supuesto un avance fundamental, y se ha demostrado la potencia tractora del sector, con mucha intensidad en investigación, en desarrollo de nuevas tecnologías. Solo un ejemplo: les turbinas de la mitad de los aviones que vuelan por el mundo son de patente española. Se han dado pasos de gigante, con empresas que han apostado y arriesgado mucho por avanzar y necesitamos la estabilidad a la que me refería, para no depender de un partido o de otro, de un gobierno o de otro. De cualquier manera, nuestro queda por potenciar, un aspecto esencial para el desarrollo del sector (y de la economía) es la consolidación y crecimiento de las pymes, para llegar a ser un gran ‘jugador’ internacional como lo es Francia.

–¿Qué tendencias destacan en tecnología? ¿Es viable el deseable siempre incremento en la inversión en I+D+i?

–Tenemos grandes proyectos en marcha y en distintos aspectos, además de fabricaciones como, por ejemplo, la del Vehículo de Combate de Ruedas VCR 8×8, en un entorno en el que considera muy importante la creación de la Agencia Espacial Española, por todo lo que suponga para nuevos desarrollos. Aportaciones españolas y colaboración europea conforman una indudable apuesta de valor para la seguridad de la población.

La tecnología es fundamental en los nuevos negocios, que sus tractores, potentes, con candados de gran suministro, que permiten crear un empleo tanto estable como de pieza de calidad (por cierto, en el campo de la formación, hay que seguir apostando por la Formación Profesional, donde se daran pasos de gigante, con acciones ya muy destacadas). Y el sector sigue destacando por su aportación en los desarrollos duales: sin ir más lejos, nuestro teléfono móvil tiene cerca de 20 tecnologías que proceden del mundo de la investigación en defensa.

“La consolidación y creación de las pymes es fundamental para el sector”

–Sostenibilidad, ciberseguridad… ¿Cuál es el papel de estos vectores de desarrollo en la Tedae del siglo XXI?

–En este caso de sostenibilidad, hace años será la guinda del pastel, pero ahora debe ser un componente fundamental de la actividad de las empresas. En cualquier ciberseguridad, no hay solo un medio para prevenir ataques maliciosos, si no para proteger a nuestras víctimas por sí mismas, nuestra libertad. Hace 30 años ya empezó a ver lo importante de esta actividad y, en la actualidad, es parte esencial, crítica, en los nuevos tiempos de la defensa.

–¿Por qué recomendaría la asistencia a Feindef?

–Le diría al potencial visitante: ‘venga a verla, para comprobar cómo el dinero de los impuestos contribuye a una mejor defensa y, por lo tanto, a una mayor seguridad’. Feindef es, sin duda, un excelente escaparate de desarrollo tecnológico, representativo de un sector que exporta el 60% de su producción, y una magnífica oportunidad para poner en valor el trabajo de todos los implicados en esta actividad.