miércoles, junio 12

Dramática cogida de Mario Palacios en Marchamalo

«Ha tenido una perdida de consciencia y se quedó sin respiración al tragarse la lengua«, dice su apoderado

Mario Palacios al salir de la enfermería abc

Mario Palacios sufrió una feísima cornada en Marchamalo esta tarde. El torero fue prendido durante el primer tercio del último toro, mientras galleaba por chicuelinas, en una aparatosa cogida que dejó a los presentes con el corazón en un puño, al caer de cuello y quedar inconsciente. «Le levantó los pies del suelo mientras lo llevaba al caballo y lo tiró contra el suelo», nos cuenta su apoderado, Pedro Lara.

El parte dice que sufre una cornada en parte trasera muslo izquierdo de 10 cm, un varetazo en el tórax y traumatismo craneoencefálico, lo que, a juzgar por las imágenes, es un milagro. Especialmente porque estuvo un tiempo asfixiado al tragarse la lengua. «Ha tenido una perdida de consciencia y se quedó sin respiración al tragarse la lengua. Hasta que pudo reaccionar dentro del quirófano».

Fue estabilizado en la propia enfermería de la plaza marchamalera, y derivado después al Hospital de Guadalaja, donde permanece en la UCI. «Ahora está en el hospital de Guadalajara para que esté veintricuatro horas en observación por el traumatismo craneoencefálico. A ver si le pueden dar el alta mañana por la tarde».

En su primer toro, el extremeño había cortado una oreja a un toro de Pincha, mientras que sus compañeros de cartel, Javier Cortes y Damián Castaño, habían recibido ovaciones a lo largo de la tarde. El madrileño logró después tocar pelo también al cortar una oreja a ese sexto toro de Baltasar Ibán.